Ellos y la noche...

No era nada fácil la relación de ellos, él, bebía hasta la madrugada, mirando el cielo como iba decayendo en su propio gemido, ella, se refugiaba bajo llaves en la habitación del bordado, bordaba hasta dejar sus dedos ásperos y cuando terminaba, ya había amanecido, ahí se topaban los dos en el corredor, el ebrio y ella ignorándolo.
