
Almendras al sol
Yo te conocí en desconsuelo, cuando mirabas un rayo de luz y en lugar de agradarte su cálido bostezo… te molestaba que en la nuca comenzara a picar éste mismo con su vigor.
No fui tu salvación ni tu templo, pero es inevitable mi nostalgia recordando nuestros cuerpos tendidos al sol comiendo almendras y bebiendo vino… no puedo dejar de deleitarme recordando tu inmensa risotada.

1 Comments:
He leído tu blog por completo(no he dejado comentario alguno). He sido conmovido por la sensualidad disfrzada en letras sobre tus textos.
Me gusta leerte; remece mis sentidos transitar por entre tus letras. Es un súbito recuerdo de una frágil noche cuando se juntaron dos cuerpos disfrutando al máximo el placer desinhibido que les cercaba sólo entonces; recuerdo una fría tarde invernal.
Post a Comment
<< Home