Mi Confesión
Mi confesión para ti,
es mi buen humor y hacerte saber,
que mis días de extenuación
solo lucen cuando no estás.
El misterio de nuestra relación
no está en como hacemos el amor,
si no en como nos besamos después de hacerlo.
La vaga intención que tuvimos
al juntar nuestras vidas
no era lo que esperamos…
es algo mejor.
El urgente beso que te pido
cada vez que llegas a mi,
no es para saber si me quieres,
es para tener la certeza
de que aún quieres sentir mis labios.
Cuando la noche está cálida
y digo que quiero salir,
no es porque quiera estar sola,
solo quiero que me extrañes un momento.
Si alguna vez te dije que lo que amo de ti,
era tu ternura al mirarme mientras dormía,
fue para que supieras, que no quiero dormir sola.
Aquella tarde,
cuando mirabas ese rojizo del cielo,
no te abracé, no porque no lo quisiera,
sino porque quise que recordaras para siempre
que miré el cielo, con la misma intensidad que tu.
Cuando concebí a nuestro primer hijo,
no lloré porque me emocionara la situación,
me emocioné porque estuviste a mi lado secando
mi frente sudada y preguntando si mi salud estaba estable.
No reconocí nunca que besabas bien,
porque el miedo a que me dejaras y
besaras a otra, me gobernó todos esos años.
Mi confesión esta noche…
son las letras de mi propio sentido…
y si las entiendes, sabrás que te amo…
con la misma intensidad de antes.
