Letras, mi refugio...

Yo muchas veces no se què hacer allà afuera en el mundo real, sin embargo siempre se què hacer aquì con mis letras...

Saturday, March 14, 2009

Y durmieron



En el estero se dejaba ver un pequeño resabio de la lluvia que empapó toda la finca y las luces de toda la casa estaban apagadas cuando David se desveló y salio a respirar aire húmedo y a sumergirse en la inmensa oscuridad.

Cuando de los labios de David se desprendió la primera bocanada para convertirse en vapor estalló en llanto, se sentó sobre un ladrillo y comenzó a mirar el triciclo de su hijo Damián, lo abrazó y lloró como un niño.

Al pasar los minutos hasta su cráneo se volvió frío y entró a la casa y se dirigió directo a la cocina. Calentó un tazón de leche y se sentó a beberlo con lentitud. Fue ahí cuando se dio cuenta de lo egoísta que estaba siendo… pues la muerte de su pequeño retoño no le dolía a él nada mas… su mujer también estaba sufriendo en demasía.

Apagó las luces de la cocina y entró a la habitación… ahí estaba Ricarda, tendida sobre la cama con su camisola bordada y sus piernas despilfarradas sobre toda la cama y soltaba uno que otro ronquido, un ronquido tierno. Se sentó en la punta de la cama y comenzó a acariciar las puntas de sus dedos del pie; ella hizo un pequeño movimiento somnoliento y se volteó para seguir durmiendo. David se recostó a su lado y besó su frente… la contempló por largo rato hasta dormirse.